¿Por qué me gustan las librerías cristianas?

Por clclibros • el 14 Octubre, 2009 • Categoría: General

libreriaAl comenzar este comentario, tengo que hacer una confesión: me encantan las librerías cristianas, y desde siempre. Tal vez sea porque mi primer trabajo siendo un jovencito de trece años de edad, era en una de ellas; o tal vez porque me gusta leer libros cristianos. Pero en los últimos tiempos me he quedado consternado con la difusión desenfrenada de los medios de comunicación sobre la posible desaparición, aparentemente inminente, de las librerías cristianas, y en respuesta, quiero compartir diez razones por las que todavía amo las librerías cristianas, y probablemente siempre será así.

1. Es un lugar de ministerio cristiano en medio de un entorno de comercios seculares al por menor. ¿De qué otro minorista sabes que haga que su objetivo principal sea “que la literatura cristiana evangélica esté disponible para que la gente pueda venir a la fe y a la madurez en el Señor Jesucristo?” Este distintivo hace que compartir las buenas nuevas del evangelio sea una función principal de todo aquel que trabaja en una librería cristiana.

2. Es un lugar de refugio en un mundo hostil. Después de haber trabajado en y vinculado a las librerías cristianas en los últimos trece años, he perdido la cuenta del número de veces que he oído a un cliente decir: “Me gusta venir aquí porque es como un oasis”. No puede ser exactamente el mismo ambiente como MacDonald o Ta-Ta, pero de una manera real, es un “lugar alternativo” para la gente cansada y acosada buscando encontrar un momento de respiro en medio de su día.

3. Es un lugar de conocimiento que puede conducir a un crecimiento personal. Las personas se pasan horas en una librería cristiana buscando los recursos disponibles para ellos. He visto en nuestras librerías a gente literalmente sentada en el suelo en los pasillos, no porque no hay asientos, sino porque quieren pasar tiempo en una sección de libros en particular. También hay pastores que no pudieron permitirse el lujo de ir al seminario y han conseguido gran parte de su educación teológica en y a través de las librerías cristianas.

4. Es un punto de conexión para la comunidad cristiana. Muy a menudo, en el ajetreo y el bullicio de nuestras vidas no hacemos suficiente tiempo para conectarnos intencionalmente con otros. Me he quedado sorprendido por el número de veces que las personas “se  han encontrado” unos a otros en nuestras librerías. Incluso las personas y pastores de diferentes denominaciones, que normalmente no siempre interactúan, pueden descubrir que la librería cristiana es un lugar neutral para conectarse. De alguna manera esto siempre me pareció una pequeña imagen de lo que será el cielo cuando  hayan desaparecido todas las etiquetas.

5. Se trata de un centro de intercambio de información. Los nuevos empleados en nuestras librerías cristianas están abrumados por las expectativas de los clientes en lo que se supone que ellos deben saber. Se les pide encontrar un CD basado en algunos compases tarareando una canción, o encontrar un libro basado en una sola palabra del título o el nombre de un autor. La mayoría de las veces, nuestros empleados sonríen y se esfuerzan para encontrar lo que busca un cliente y hacen todo lo posible para investigar sobre algo. De la librería cristiana también se espera que sea el centro de la comunidad cristiana local, por lo tanto debe saber de todos los eventos y actividades cristianas locales que están sucediendo en un momento dado. ¡Qué responsabilidad y privilegio increíble!

6. Es una casa de oración. Nuestros empleados en la librería comienzan cada día en oración y encontramos que la oración es el ingrediente clave en la vida diaria de la misma. No es raro entrar en una librería cristiana local y oír la oración “en voz alta” con los clientes. ¿Qué comercios ofrecen orar con los clientes en el mismo lugar como una opción para el consumidor? Este sello de la librería cristiana local da lugar a oportunidades de un ministerio amplio con las personas al tratar abiertamente sobre sus problemas y preocupaciones.

7. Es una proveedora de recursos y soluciones. Es bastante normal que  alguien entra en una librería cristiana con una idea de lo que quiere, y sale con varias cosas completamente distintas de lo que había pensado. Como miembros del equipo de la librería, al evaluar las necesidades del cliente, estas conversaciones pueden conducir a soluciones eficaces a los problemas planteados que no se le habría ocurrido al cliente por sí mismo. Por ejemplo, una persona que asiste a una iglesia que usan solo “Reina Valera” puede salir con una Biblia Paralela con la Reina Valera y la Nueva Versión Internacional.

8. Todo el material cristiano está disponible en un lugar adecuado. Siempre me sorprende la cantidad de clientes que vienen el sábado necesitando algo para ese domingo. Parecen esperar que tengamos de todo en stock, (y muy a menudo lo tenemos), o somos capaces de proponer una alternativa mejor. ¡Qué alegría poder satisfacer una necesidad con algo de nuestra amplia selección de productos! (y que sabemos que no se podrán encontrar en ningún otro lugar en el país)

9. Es un excelente lugar donde los miembros del equipo de todas las edades de la librería pueden  crecer en su caminar cristiano. Ayudar a los demás a encontrar recursos cristianos es una manera de crecer espiritualmente. Yo ya amaba los libros antes de ingresar a CLC, pero después de trabajar en nuestras librerías por un tiempo, aprendí a amar los libros cristianos en una forma totalmente nueva. Los clientes hacen muchas preguntas difíciles sobre el cristianismo y las dificultades en la vida cristiana, y esto proporciona una gran oportunidad para el aprendizaje y crecimiento personal.

10. Es un lugar de influencia positiva en la comunidad local. Nunca olvidaré la fecha del 11 de septiembre de 2001, como el día en que fuimos capaces de demostrar nuestra fe de una manera mucho más pública de lo que habíamos experimentado jamás. Todo nuestro equipo y muchos clientes formamos un círculo de oración en el estacionamiento público de nuestra librería cristiana local y oramos durante media hora. Muchos extraños “rompían” el círculo de oración, haciéndolo cada vez más grande. Cuando cerré los ojos para orar, éramos unas veinte personas en el círculo. Cuando terminé de orar, abrí los ojos. Teníamos más de cincuenta personas que se habían unido.

Ruego al Señor que, aún con las actuales dificultades económicas que estamos enfrentando, como la aparente amenaza de la tecnología, la importancia y el lugar especial de la librería cristiana no sea relegada a un segundo plano. Tengo la intención de continuar visitando mi librería cristiana por muchos  años en el futuro.

David Almack, misionero de CLC

Centro de Literatura Cristiana -  libros@clcuruguay.com

Comentarios

  1. siquemmac dice:

    los dvd de cuentos para niños deberian tener un costo accesible,para aquellos, que como yo trabajamos con niños, en escuelas biblicas y con hijos pequeños en nuestros hogares. gracias y les aliento a ser valientes y generar estrategias hacia este fin.

  2. estimados hermanos; exelente material esta noche aprendi mucho de la vida cristiana en sus comentarios los voy a leer todos los dias , que dios los bendiga carlos desde toronto , canada

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