Viendo al Invisible
Enséñame, Señor, que la madurez espiritual es el poder vivir sin intermediarios. El niño depende de la madre para su comida, calor, protección y comunicación. Todo esto significa recibir por segundas personas y no llenar necesidades directamente. La madurez implica que ya puedo vivir y disfrutar sin depender de la ayuda de otros.
Mi ejemplo es el Señor. “Yo tengo una comida para comer que vosotros no sabéis” (Juan 4:32). ¿Cuál es esa comida? Es el poder alimentarse en forma directa. Jesús, al apropiarse de comida espiritual, fue alimentado por fe.
A veces me siento envidioso del apóstol Juan. Cuando entró en la tumba vacía ese primer domingo de resurrección, “El vio y creyó” (Juan 20:8) ¿Qué fue lo que vio? Pues ¡nada! Sin embargo él creyó. Señor, deseo ver más allá de lo tangible, lo espiritual, y creer en esa visión, así como Juan. ¡Mi vista es tan miope, tan corta y sin poder! No logro escapar del espacio y del tiempo. Me encuentro prisionero del velo de la carne. ¡Si pudiera ver que el Cielo está allí no más y que Dios está cerca y que los recursos divinos no están lejos, y son accesibles!
Al pensarlo mejor, Señor, me doy cuenta que los grandes santos “viven” en otro mundo, se alimentan de otra comida, ven cosas intangibles y creen lo que parece ser locura para las personas incrédulas. Así como Moisés, se sostienen viendo al “invisible”. Y como otros grandes hombres del pasado, ellos logran distinguir los verdaderos valores espirituales y los convierten en realidades. Jesús, Rey de los santos, hizo esto, cuando alimentó a los cinco mil.
Los grandes héroes de la fe (Hebreos 11) fueron personas que vivieron en otro mundo; pero mantuvieron contacto con este mundo terrenal a fin de proveernos del fruto y alimento de aquel otro y más real universo. Señor, también hoy, tú buscas héroes espirituales. El mundo los necesita con urgencia. ¡Hazme uno de ellos!
“No fijando nosotros la vista en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque las que se ven son temporales, mientras que las que no se ven son eternas” (2 Corintios 4:18).
Himno: “Hoy por los santos” CSG # 456, HB 150


