Viviendo “entre paréntesis”

Por • el 3 febrero, 2010 • Categoría: Devocional Diario

Señor, tú me estás enseñando que el presente momento es un paréntesis en el contexto de mi existencia.  Ningún momento de mi vida es permanente.

Ya que Dios permite cada situación que se presenta, él también la clausu­ra.  Si hoy me encuentro triste, mañana Dios me ayudará a disfrutar de gozo.  Si hoy Dios me permitió alguna bendición material, eso no garantiza que mañana seré rico.

¿Por qué permite Dios que nuestra situación esté siempre fluctuando?  ¿No será para darnos cierto equilibrio?  El no quiere personas que sólo saben confiar en las circunstancias en vez de confiar en un Creador.  La abundancia puede llevarnos a poner “la esperanza en las riquezas, las cuales son incier­tas” (1 Timoteo 6:17 RVR).  Demasiada tristeza nos puede llevar a la desespe­ración.  La verdad es que precisamos de ambas cosas.  La tierra a la cual iban los israelitas tenía “montes y vegas” (Deuteronomio 11:11 RVR).  No puede haber montañas sin valles.

Pensar en eso me consuela, Señor.  La situación que hoy me tiene abrumado podrá cambiar mañana por algo mejor (o por lo menos diferente).  La paciencia dice: – Espera, Dios todo lo arreglará a su debido tiempo-.   Hay que disfru­tar de la alegría que nos produce la bendición de hoy, recordando siempre que mañana hará parte del pasado.

Ahora comprendo, Señor, tu Palabra cuando dice que Moisés “se sostuvo como viendo al Invisible” (Hebreos 11:27 RVR).  Es viendo al Invisible como me mantengo equilibrado.  No podré vivir victoriosamente, mientras tenga la vista puesta en las circunstancias que me rodean.  Sólo puedo sostenerme al no perder de vista al Invisible, quien a su debido tiempo sabe clausurar aquellas circunstancias difíciles que nos asedian.  Quiero prometer que con paciencia mantendré mi vista en el Unico que merece ser la realidad constante en mi vida, -Tú, Señor.-  Así comprenderé lo que dijo el salmista:  “El Señor(*) cumplirá su propósito en mí”  (Salmo 138:8).

“Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído el Señor tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos”  (Deuteronomio 8:2 RVR).

Himno: “De Jehová cantaré” CSG # 25, FA 50

Deja un comentario