El día del examen final

Por • el 23 julio, 2010 • Categoría: Devocional Diario

Debo reconocer Señor, que el único registro existente de mi vida es el que yo mismo estoy “escribiendo”.  Ahora comprendo lo que es el tribunal de Cristo – sólo una grabación de lo ya acontecido.  Es allí donde recibimos “según lo que [cada uno] haya hecho por medio del cuerpo” (2 Cor. 5:10).

Volveré a encontrarme con mis acciones, como una película que se vuelve atrás.  Pero esta vez las veré con el lente divino, según el punto de vista de Dios, así cómo él las vio y las oyó.  Nada puede añadirse ni quitarse, con excepción del pecado perdonado, a lo que yo fui e hice.

El libro memorial de Dios (Malaquías 3:16) aparentemente es su sistema de grabación.  ¡Señor, tu ojo y oído recuerdan todo lo que hago en tu nombre!  El “día de mi examen” será el día en que volveré a leer mi historia, y tú me mostrarás las páginas escritas a diario por mi propia vida.  En un sentido, el cielo y el infierno son ahora mismo, justo aquí.  No en el sentido de cumpli­miento, sino en el sentido de posibilidad.  Mi destino no se decide más ade­lante, en la eternidad, sino ahora mientras estoy viviendo en esta tierra.  El destino es sólo el eco de mi decisión actual.

Asimismo, no sólo el destino en sí, sino la calidad de dicho destino se decide aquí, sea de hojarasca o de piedras preciosas (1 Cor. 3:12).

¡Señor, qué responsabilidad!  ¡Tan sólo una vez se camina a lo largo de la vida y sin embargo toda una eternidad depende de ello!  Qué feliz estoy por mi Predecesor y Redentor, tan lleno de gracia, quien primero quitó mis pecados por medio de su obra en el Calvario, y luego promete andar conmigo para ayu­darme.  Él quiere ayudarme a escribir la historia de mi vida, para que algún día me otorgue su sonrisa de aprobación.  ¡Después de todo, Jesús está en el negocio de producir santos “aprobados!”  El quiere encontrarme en condiciones para poder decirme, “Bien, siervo bueno y fiel…entra en el gozo de tu Señor” (Mateo 25:21).

“Así que vosotros, oh amados, sabiendo esto de antemano, guardaos; no sea que, siendo desviados por el engaño de los malvados, caigáis de vuestra firmeza” (2 Pedro 3:17).

Himno: “Cuando anuncie el arcángel” CSG # 551, FA 316, VC 214, HB 504, LL 21, GD 87, GT 20

Deja un comentario