Estando “en misión”

Por clclibros • el 25 Julio, 2010 • Categoría: Devocional Diario

Un discípulo de Cristo debe aprender a distinguir entre su misión y su llamado. Su misión es la de todo cristiano – esparcir las buenas nuevas de Jesucristo en todo lugar; pero su llamado es la designación de Dios hacia un lugar específico en un momento específico.  La misión es general y fundamen­tal, el llamado es específico y personal.  Mi principal responsabilidad en la vida es estar en misión por Jesucristo; mi principal respuesta en la vida es llenar ese lugar de trabajo personal al cual Dios me llama.

Puede suceder que piense en la obra misionera y diga, “no estoy llamado a ser misionero”.  ¡Estás equivocado!  Todo cristiano debe ser un misionero, esto es, estar “en misión”.  Mi función particular en esa misión puede diferir de la de otra persona; pero la categoría general en que encaja cada función o llamado es: ¡todos somos misioneros!

Algunas veces he escuchado que se da un consejo equivocado: “No te hagas misionero a menos que Dios te llame para ello”.  El consejo acertado sería: “Eres misionero porque Dios ha ordenado que todos sus hijos lo sean”.  En cuanto a la función que deba cumplirse, es simplemente el llamado personal que hace Dios según sus planes.  Hay que esperar hasta que él indique con claridad dónde y cuándo servir.  Eso significa que puedo ser gerente de negocios, médico(a), maestro(a), carpintero(a), ama de hogar o lo que sea, y estar “en misión”.

Lo importante en cuanto a estar “en misión” no es si soy un misionero extranjero, un misionero local o un laico.  Radica en que si estoy o no di­spuesto a aceptar la misión de Dios como mi misión.  Debo reconocer que es allí donde Dios está actuando hoy.  Si afirmo conocer, amar y obedecer a Dios, no puedo evitar estar “en misión”.  “La predicación de Jesucristo…ha sido manifestada ahora; y…según el mandamiento del Dios eterno se ha dado a conocer a todas las naciones para la obediencia de la fe” (Romanos 16:25-26).

Gracias, Señor, por ayudarme a ser un verdadero discípulo.

“Y les dijo:  ‘Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura’” (Marcos 16:15).

Himno: “Oh, cumple tu ministerio” CSG # 507

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