Estando “en misión”
Un discípulo de Cristo debe aprender a distinguir entre su misión y su llamado. Su misión es la de todo cristiano – esparcir las buenas nuevas de Jesucristo en todo lugar; pero su llamado es la designación de Dios hacia un lugar específico en un momento específico. La misión es general y fundamental, el llamado es específico y personal. Mi principal responsabilidad en la vida es estar en misión por Jesucristo; mi principal respuesta en la vida es llenar ese lugar de trabajo personal al cual Dios me llama.
Puede suceder que piense en la obra misionera y diga, “no estoy llamado a ser misionero”. ¡Estás equivocado! Todo cristiano debe ser un misionero, esto es, estar “en misión”. Mi función particular en esa misión puede diferir de la de otra persona; pero la categoría general en que encaja cada función o llamado es: ¡todos somos misioneros!
Algunas veces he escuchado que se da un consejo equivocado: “No te hagas misionero a menos que Dios te llame para ello”. El consejo acertado sería: “Eres misionero porque Dios ha ordenado que todos sus hijos lo sean”. En cuanto a la función que deba cumplirse, es simplemente el llamado personal que hace Dios según sus planes. Hay que esperar hasta que él indique con claridad dónde y cuándo servir. Eso significa que puedo ser gerente de negocios, médico(a), maestro(a), carpintero(a), ama de hogar o lo que sea, y estar “en misión”.
Lo importante en cuanto a estar “en misión” no es si soy un misionero extranjero, un misionero local o un laico. Radica en que si estoy o no dispuesto a aceptar la misión de Dios como mi misión. Debo reconocer que es allí donde Dios está actuando hoy. Si afirmo conocer, amar y obedecer a Dios, no puedo evitar estar “en misión”. “La predicación de Jesucristo…ha sido manifestada ahora; y…según el mandamiento del Dios eterno se ha dado a conocer a todas las naciones para la obediencia de la fe” (Romanos 16:25-26).
Gracias, Señor, por ayudarme a ser un verdadero discípulo.
“Y les dijo: ‘Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura’” (Marcos 16:15).
Himno: “Oh, cumple tu ministerio” CSG # 507


