La inversión espiritual

Por • el 18 diciembre, 2010 • Categoría: Devocional Diario

Dios nos hizo sus discípulos con el fin de que cambiáramos el orden natural de las cosas.  Cuando Dios le dijo a Abraham que su primogénito Is­mael, se comportaría locamente como un “asno montés”, éste inmediatamente empezó a luchar contra el curso natural de la vida de Ismael.  Por medio de la oración, buscó de alguna manera llevar a su hijo hacia un enfoque espiritual. Tuvo éxito; el “asno montés” (Génesis 16:12 RVA) llegó a ser “padre de prínci­pes” (17:20).

Ese es el ministerio de Dios para todos sus discípulos – ayudar a trans­formar a gente descabellada en príncipes, convertir lo natural en espiritual. Cuán a menudo se quejan los padres diciendo, “Mis hijos no son espirituales”.  Por supuesto.  Es nuestra responsabilidad hacer lo posible para que lleguen a ser espirituales.  Un pastor se lamentará, “Mi iglesia es tan carnal”.  ¿Y qué?  ¿Acaso esa no es la dirección del hombre natural?  Siempre que no en­cuentre cambio por medio de fuerzas espirituales, será carnal.  No debemos ver a las personas naturales, con su desobediencia, perversidad e indiferencia, como desviados sin remedio sino como oportunidades para la gracia de Dios.  No debemos condenar; debemos liberar.

Cuánto me alienta la acción de Ezequías: “abrió las puertas de la casa de Jehová y las reparó” (2 Crónicas 29:3).  El reabrió lo que había sido cerrado por su padre, Acaz, y reparó lo que había sido roto.  Volvió a encen­der las lámparas que Acaz había apagado, y limpió y volvió a utilizar el altar.  Ese es mi ministerio – fomentar el cambio en la dirección natural de las cosas.  Eso fue lo que hizo Jesús con lo que había hecho Adán.  Y es lo que Jesús quiere hacer a través de mí para ayudar a todos los hijos e hijas de Adán. La historia de Jesucristo y su Evangelio es el rehacer: el renacimien­to y la renovación de los hombres.  Si Cristo está vivo dentro de mí, cambiaré el orden de las cosas por medio del Espíritu; lo viejo dará lugar a lo nuevo.  ¡Cuánto necesita la iglesia de todo un ejército movilizado para hacer “cam­bios” en el Espíritu!

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17).

Himno: “Suenen dulces himnos” CSG # 114, FA 80, VC 29, HB 86, LL 208, GD 370, GT 207

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