Su cuenta
La Impaciencia - Salmo 37
La Impaciencia - Salmo 37

La Impaciencia - Salmo 37

Antídoto contra la impaciencia

(Autor) , (Autor)
  0.00

Disponible

4
Nuestro precio:  $U 405,00
Tu Precio
$U 405,00

«No te impacientes a causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad» (Salmo 37:1).

El Salmo 37 nos habla de “La Impaciencia”. Dice sobre el mismo C. H. Spurgeon:

«El gran enigma de la prosperidad de los malos y la aflicción de los justos –que ha dejado perplejos a tantos pensadores a lo largo de todos los tiempos– se analiza en este salmo a la luz del futuro; razón por la cual, sus estrofas descartan de modo expreso la inquietud y las quejas. El Señor acalla con dulzura los lamentos de su pueblo –por desgracia demasiado frecuentes–, y tranquiliza la mente de sus escogidos en todo lo que refiere a su relación y trato personal con él, declarándose conocedor de su precaria situación en este mundo, cual rebaño de ovejas indefensas rodeado de lobos. Contiene ocho grandes preceptos; en dos lugares concretos ilustra las verdades reveladas con afirmaciones autobiográficas; y abunda en peculiares contrastes».

El propósito de la COLECCIÓN SALMOS es fomentar la lectura devocional de la Biblia, leyendo los Salmos de una manera distinta: En 4 versiones comparadas (Reina Valera 1960 - Reina Valera 1977 - Nueva Versión Internacional – La Biblia de las Américas; y una versión poética en rima) y a su vez, enlazando el texto de cada versículo del Salmo con otros pasajes de la Escritura.

Cada versículo viene comentado de forma devocional por el gran predicador Charles H. Spurgeon (autor de “Lecturas Matutinas”, “Lecturas Vespertinas”, “El libro de cheques del banco de la fe” ); y además por centenares de otros grandes expositores de la Palabra a lo largo de la historia. Estos comentarios enlazan cada versículo del Salmo con otros pasajes de la Escritura mediante citas a pie de página. Si el lector busca y lee cada una de estas citas, acabará por leer toda la Biblia: del Génesis al Apocalipsis; a la vez que enriquece su vida espiritual con una comprensión distinta del mensaje de los Salmos. ¡Una forma diferente de leer la Biblia... A LA LUZ DE LOS SALMOS!

Cada salmo se presenta individualmente con un título temáticos reflejando el tema principal de ese Salmo: La Creación, La Confianza, El Perdón, La Impaciencia, La Alabanza, El Tiempo, etc., para facilitar la elección según las preferencias o necesidades del lector. Y cada libro individual contiene el TEXTO COMPLETO de ese Salmo en la obra matriz de: “El Tesoro de David”.
ISBN: 9788482679921
Editorial:
CLIE
Referencia de producto: 10137
Dimensiones:
133 x 204 x 10 mm
Peso: 0,094kg
Encuadernación: Tapa Rustica
Idioma: Español
Escribe una reseña para este producto

Comentarios

Debes iniciar sesión para agregar una reseña a un producto

Charles Spurgeon(Autor)

Charles SpurgeonNació en Kelvedon, Essex, el 19 de Junio de 1834. Fue convertido a Cristo en una visita inesperada, debido a una tremenda tormenta de nieve, a una capilla metodista ubicada en Artillery Street, Colchester, el día 6 de Enero de 1850. Recibió el bautismo por inmersión en el río Lark, en Isleham, el día 3 de Mayo de 1850. Predicó durante unos meses en los campos alrededor de la ciudad de Cambridge. Muy pronto se convirtió en Pastor de la Capilla Bautista de Waterbeach, en 1852. Un año más tarde aceptó una invitación para predicar en una iglesia de mucha tradición, ubicada en New Park Street, Londres.

Muy pronto la capilla no pudo albergar a la creciente congregación. Esa capilla no había visto tanta bendición en muchos años. La influencia de un padre y de un abuelo piadosos, de una madre llena de oración, de las obras de los autores puritanos de los que se rodeaba siempre (y que devoraba con avidez) y de la educación que recibió de un perceptivo director de escuela (a una temprana edad podía leer Latín, Hebreo y Griego) todo esto contribuyó, durante los años formativos de su vida, para que Charles Haddon Spurgeon se convirtiera en el Príncipe de los Predicadores, primero en la Capilla New Park Street, y luego en el Tabernáculo Metropolitano que él mismo construyó.

Falleció el 31 de enero de 1892 luego de días de agonía.